Nuestra amiga Chica Patty nos envío esta historia y queremos compartirla con ustedes…

El domingo 29 de Julio al subir el San Cristobal, divisé una bicicleta que llevaba un carro de arrastre y en él llevaba a un perro que era su mascota, me gustaría compartir ésta historia que no puede pasar por alto.:
“El ciclista se llama Rubén Klaber y su mascota Lacán, Lacán tiene 11 años, y fue adoptado de la perrera  que había en el cerro, entre el cruce del camino P. de Valdivia-Virgen, con el camino hacia la plaza antes de La Pirámide.
La idea de adopción era para proveer de una mascota a su nieto, de 6 meses de edad, considera que la presencia de una mascota ayuda el desarrollo de los niños
Cuando fueron a elegir al cachorro, junto a su señora, Monica Bone, Lacán hizo todo tipo de maniobras para que lo eligieran a él.
El nombre, Lacán, es el apellido de un psicoanalista francés, bastante denso, por lo que al poner su nombre al perro, se hacían “lacanianos” con facilidad.
Era septiembre cuando adoptaron a Lacán y tanto Cristóbal(su nieto) como Lacán estaban en condiciones de pasear en bici. El paseo habitual era el cerro, mostraba una gran capacidad física y a los pocos meses era capaz de subir al lado de la bici, hasta la virgen. Cristóbal en su silla de guagua, miraba como Lacán corría a su lado.
Lacán reúne características de macho alfa. Al realizar un paseo en grupo, acostumbra correr entre el primero y el último del grupo (su manada). Si se encuentra otro macho del tipo, le muestra los dientes y gruñe, independiente del tamaño del otro perro.
Desde un comienzo mostró una gran capacidad de aprendizaje, lo que hizo muy fácil la convivencia con él.
Don Ruben trotaba en las mañanas en su compañía, además de acompañarlos a paseos de camping en bici, viajes largos en auto y a simples caminatas a la manzana. Le gusta la calle, por lo que disponía de libertad para entrar o salir a su antojo. En ocasiones, motivado por una perra en celo, desapareció por hasta tres días de la casa, lo dieron por perdido. Pero llegó de vuelta, con las consiguientes “heridas de guerra”.
Un  día  su veterinario (Dr. Patricio Contesse) le escucha un soplo cardíaco y la cosa cambia, instruye no exigirlo físicamente, ésta limitación me impulsó a la solución de llevarlo en un carro. Así él podía seguir haciendo mis paseos en bici en forma habitual, y él no se quedaba encerrado sin pasear, para peor, más adelante se le diagnostica una polimiositis, que es una efermedad del sistema inmunológico el cual desconoce fibras musculares y las ataca. Se produce atrofia muscular. En Lacán esto se ha manifestado en músculos frontales ( masticación) y en músculos de las caderas. Con mayor razón pasea en carro.
A pesar de sus enfermedades, tiene buen ánimo y parece feliz.